Ontología
Un modelo vivo de tu negocio
Unifica tus datos, sistemas, personas y procesos en un modelo vivo que la IA puede entender, razonar y sobre el que puede actuar.
Qué admite el modelo
- Entidades
- Objetos tipados con atributos, relaciones e identificadores.
- Asignación
- Asignación a nivel de campo desde cada fuente conectada.
- Resolución
- Reglas de emparejamiento deterministas y probabilísticas, por entidad.
- Versionado
- Versiones de esquema, validadas contra los registros existentes antes de aplicarse.
- Acceso
- Lectura mediante la API, los SDK y las llamadas a herramientas de los agentes.
- Relaciones
- Vínculos tipados entre entidades, recorribles desde consultas y llamadas de herramienta.
Un modelo que comparten sus equipos y sus agentes
Define las entidades una vez. Las personas las consultan en la interfaz, los agentes las resuelven mediante llamadas a herramientas, y ambos obtienen la misma respuesta.
Lo que evita un modelo compartido
Los fallos que desaparecen cuando todo se apoya en las mismas definiciones.
Un vocabulario compartido
Defina las entidades, atributos y relaciones que usan tanto sus equipos como sus agentes.
Vinculado a los sistemas de origen
Cada entidad apunta a los registros y campos a partir de los que se construyó.
Evoluciona con seguridad
Los cambios de esquema se versionan y se validan contra los datos que ya tiene.
Consultable por los agentes
Los agentes resuelven las referencias a través de la ontología en lugar de adivinar nombres de tablas.
Los permisos viajan con el objeto
Las reglas de acceso viven en la entidad, así cada herramienta que la lee aplica el mismo límite.
Definido una vez, usado en todas partes
Las mismas definiciones sirven a la interfaz, la API, sus flujos y sus agentes.
Antes de modelar
Lo que preguntan los equipos antes de comprometerse con una capa de definiciones compartida.
Modele su primera entidad
Empiece por aquella sobre la que más actúa. Amplíela sobre la marcha.